Ese fue el texto de un sms que él me mandó. En ese momento, no lo entendí, es más, me sentó hasta mal; hoy es el título de un post en el que quiero intentar explicar la tormenta de ideas que se ha declarado en mi cabeza durante esta semana.
Mi actitud ha sido penosa, y hasta ahí, todo el mundo estará de acuerdo. A raiz de esa actitud, yo, he perdido probablemente a mi amigo más interesante y el que más me aportaba, entendiendo por aportar a que: en esa relación yo salía fortalecida: me hacía aprender y sobre todo me hacía conocerme a mi misma a la vez que lo conocía a él (un hombre realmente interesante).
Podría reprocharme hasta el infinito lo que he hecho y lo que he perdido, pero esta vez mi ACTITUD no ha sido esa. De repente pensé ¿están justificados los hechos que lo han provocado con esa ACTITUD desmesurada?.. pues NO, NO y NO.
Pues esa pregunta tan simple me ha hecho replantearme mis actitudes hacia los hechos.
¿Están justificadas mis actitudes en el trabajo por las razones que han provocado esa actitud?... pues NO.
Jamás (y me da pena decirlo) me había hecho semejante pregunta, normalmente el proceso era justificar esa actitud (a veces injustificable.. pero que yo no la veía así) y en el caso de que fuera 'desmesurada', lamentablemente muchas veces, reprocharme hasta el infinito el haberla tenido, y castigarme de una manera dolorosa pero muy poca efectiva.
He perdido un amigo pero me he replanteado mis reacciones, mi actitud; todas esas que, normalmente las veía muy adecuadas (yo soy espontánea y temperamental y eso forma parte de mi, me decía), y que ahora veo fuera de lugar y muy perjudiciales para mi.
Esta noche he visto a una de mis amigas del alma, en su caso yo estaría muy enfadada conmigo (me lo merezco), se ha alegrado taaantooo de verme, me ha abrazado tan fuerte a pesar de todo, que me ha dado un ejemplo de vida .. ese ejemplo que yo nunca he querido ver.
Lo he perdido, no tiene remedio pero esta vez, a cambio tengo una lección INOLVIDABLE.
Ojalá me hubiera dado cuenta antes y no hubiera tenido que perder para ganar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario