sábado, 8 de enero de 2011

Exigibles y exigentes

Nada se puede exigir, a no ser que medie dinero de por medio. No puedes exigirle a nadie que te quiera o que te haga caso o que haga algo que tú quieres que te hagan...como tampoco nadie te lo puede exigir a ti.
Pero están los exigentes.. que exigen y exigen sin saber que, a no ser porque te paguen (léase trabajo) nadie te puede exigir nada, fuera del trabajo todos somos libres de aceptar y acatar las exigencias que nos van imponiendo por el camino, pero es importante hacerlo siempre desde la libertad, desde el razonamiento, buscando nuestra propia felicidad o la de alguien querido (si tuviéramos que dejar nuestra libertad a un lado).
Aunque mi carácter muchas veces dé lugar a confusión (soy muy rotunda) sé que no puedo exigir y muchísimo menos acepto que me exijan.. pero una cosa es exigir y otra jugar y hay juegos que suenan a exigencia cuando lo único que estás haciendo es jugar y eso yo.. lo tengo claro.
Y aunque parezca que no sé jugar.. yo, lo único que sé hacer bien es jugar... incluso sé perder, aunque como a todo el mundo lo que me mola es ganar.
El juego se torna exigencia siempre para la persona que deja de jugar.. la que cree que el juego continúa no ha cambiado nada de su juego, simplemente ha cambiado la visión del compañero de juego, ahora convertido en adversario, a veces, incluso rival.

9 comentarios:

  1. Estoy contigo aunque con lo del trabajo y que te pueden exigir mientras te paguen... te pueden exigir, pero no lo que sea!!!

    besazos!

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  2. Exigir no pero y "esperar"???? pueden esperar cosas de ti sin proponérselo??? puedes decepcionarlos si tú decides jugar a un juego que otros se toman casi tan en serio como si fuera realidad?

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  3. Exigirte en el trabajo, pero hasta cierto punto, no?
    Y en el resto de las situaciones, pues no me gusta que me exijan. Ni exigir yo. Y si en algún momento, lo hacen, se acaba "el juego". Sí, porque ya no estoy cómoda ni agusto, y ya la cosa no funciona.

    Besos, niña!

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  4. Mhhh...
    "Hay juegos que suenan a exigencia..."
    ¿Y no pueden las exigencias ser -a veces- parte del juego...?

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  5. Exigir es una mala palabra.

    Me gusta sugerir.
    Me gusta compartir.

    Me encanta jugar.

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  6. ¿Dónde acaba el pretender y dónde empieza el exigir?
    Yo creo que todos a veces hemos cruzado las líneas sin darnos cuenta, para ver después las consecuencias...

    Besossss

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  7. Lo bueno de que no podamos exigir cosas a nadie es que en ocasiones la gente hace cosas que te gustan, que te hacen sentir bien y que incluso necesitas que hagan por ti sin que se lo hayas exigido, simplemente por el placer de hacerlas, entonces a ti tambien que apetece hacer esas cosas sin te lo exijan y el juego se vuelve de los más divertido...

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  8. He escrito y borrado tres comentarios, porque en el fondo me he dado cuenta de que no tenía ni idea de como enfrentarme a este tema. Siendo sincera creo que todos somos algo exigentes, sobre todo con los demás, aunque la mitad de las veces no nos demos ni cuenta. Y si esto iba de amor... ¡siempre incondicional, of course!

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  9. El juego mola, pero hay reglas básicas, indubitadas, inobjetables y fundamentales, a saber:

    Que las dos partes sepan que se está jugando

    Que las dos partes jueguen a lo mismo.... porque si tú juegas al guiñote y yo al teto, el resultado es... simplemente inenarrable


    Un beso....Earl Grey!!

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