No ha sido un mal invierno.. ni un mal otoño.. quizás ha sido todo lo contrario. Excepto dos problemas muy puntuales en el mes de Octubre que se resolvieron: uno por el paso del tiempo y el otro porque fue un problema cuya solución me benefició, que aclaró las competencias y las responsabilidades.. sí, por supuesto, éste fue el tema profesional. No he tenido ningún problema importante:
Me encuentro estupenda de salud (siempre pensando en ir a Pilates.. como siempre), y lo que para mi es más importante.. tienen salud toda la gente a la que quiero..
A ratos, te he echado (y te echo) mucho de menos.. pero he estado relajada y satisfecha.. no dejando salir a mi fierecilla, no provocando relaciones que sabía iban a acabar sacándola...
Es más.. en todo este invierno no he tenido una pelotera con nadie, a nadie he mandado un e-mail reprochando, a nadie he llamado por teléfono rasgándome las vestiduras.. he dejado que la gente vaya y venga... vaya y venga, si me ha convenido y si no pues.. simplemente alguna vez del 'venga' pues yo no estuve..
Me he reído absolutamente todos los días... y alguno, porque me apetecía he dejado caer alguna lágrima..
He dejado la competitividad tan aparcada como he dejado aparcado el sexo (muy a mi pesar)...
Me he dedicado y me dedico a ser mejor en mi trabajo... y ahora, que me comparo con gente de fuera es cuando me doy cuenta de lo buena que soy con lo mío...
Sí, tio estupendo... yo también soy una tía genial.. que te echa de menos!!!
Besitos musicales.